PERE PORTABELLA
25 FEB 2019



“Nunca la limitación de recursos ha de significar que tú no lo puedas hacer. Es al revés: es trabajar a partir de lo que dispones y entonces las ideas funcionan. En el caso del Vampir, yo no tenía prácticamente nada más que una cámara de 16 mm prestada. Rodando, éramos tres de equipo; no grabé nada de sonido, y la monté en Sonoblok, gracias a dos personas que ya han muerto, Carles Nogueras y Joan Monclús, personas con padres en el exilio. Cuando acababan su trabajo, me daban la llave para que yo montara películas clandestinas. Y no me cobraron nada. Guardo cariño por ellos y un sincero agradecimiento. Vampir costó muy poco dinero, casi nada. Cuando he realizado las películas más institucionales, siempre he ajustado los costes. Siempre debe haber una consonancia entre los medios de los que dispones y la coherencia narrativa para empezar a imaginar.”


Pere Portabella.
Entrevista: Josep M. Muñoz.

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