SCREENING LAV #035

PULSIONES CROMÁTICAS


“Siempre me ha atraído la pintura. Si elegí hacer películas, en cierto modo, fue porque era más cómodo; una cámara ocupa poco espacio y la película se puede guardar en una caja y, cuando uno vive en un apartamento de 20 metros cuadrados al principio de su vida adulta, ni se plantea colgar lienzos en las paredes. Dirán que esta es una introducción muy prosaica, y es verdad que, además de estos aspectos materiales, se pueden encontrar otras razones más nobles y profundas. Siempre me ha gustado el cine por su inmediatez. La luz proyectada y revelada; la pintura siempre me ha fascinado por su intemporalidad, por estar ahí para siempre, independiente de nuestra existencia, especialmente las pinturas de Mark Rothko. Recuerdo una gran exposición dedicada a Rothko en París hace unos diez años. Fue una profunda revelación para mí; me senté, casi dos horas, frente a un cuadro para absorber las vibraciones del color. Al mismo tiempo (a principios de los años 70), hacía girar mandalas tibetanos, una especie de pinturas arquetípicas, representaciones simbólicas del cosmos. Los hacía girar muy rápido y notaba unos efectos visuales sorprendentes que eliminaban cualquier tipo de representación para producir en su superficie una serie de círculos concéntricos de colores. Un amigo y yo habíamos filmado estos mandalas mientras giraban para acentuar los efectos ópticos del color con la velocidad cinematográfica de la tira de película. Un poco más tarde, tras el viaje de Peter Kubelka a París, filmé Film numéro deux (1976), que siempre consideré como mi primera película terminada, pero el color, la necesidad del color y la abstracción, me llegaron solo después. Después de Film numéro deux y Couleurs délicieuses sur fond bleu (1976), sentí la necesidad de canalizar esa primera energía que había dado vida a estas dos películas de una manera espontánea e instintiva. Sentí que necesitaba organizarme de cierta manera, de lo contrario corría el peligro de repetirme.
Y, de hecho, con Organisations (1977) integré, de una manera analítica y razonada, lo que hasta entonces había sido inspiración inmediata. Organisations consistía en inventar mis propios medios de medición (una división del fotograma en partes verticales, distribución combinatoria de colores y tiras verticales). Al medir la película a mi manera, podía redefinir por mí mismo el cine y cómo pensaba hacerlo, y por lo tanto, reabsorber lo que me había influenciado a través de mi propia práctica.
De Organisations a Holon (1981-2), pasando por Trama (1980), son estos instrumentos de medida los que han cambiado, los que se han vuelto cada vez más complejos pero, de hecho, simplificados en el sentido de la flexibilidad y la fluidez en los colores. (...)
(...) Para volver a la abstracción, tengo la sensación de que el color varía en mi trabajo entre dos aspectos: el color-objeto que proviene de la sensación de un objeto —en este caso, la tira de película— y la apertura. Este color-objeto permite transportar los objetos al espacio, explorar el espacio de la pantalla en la sala; esto es lo que me permitió desarrollar Liminal Minimal (1977) al ampliar el espacio de proyección con dos proyectores y, teniendo en cuenta que las tiras verticales evolucionan sobre un fondo negro comparable a la oscuridad de la sala, pude explorar todo el espacio de la proyección con las tiras de colores. (...)
En ese caso, procedo mediante la explosión de los componentes de la imagen; en Trama y Holon, procedo, por el contrario, mediante la implosión de la imagen, acumulando en la cinta —en la tira de película— una multitud de recortes de colores.
La implosión permite, en cierto modo, disolver el color en el objeto para obtener variaciones puras, que yo llamaría, a diferencia de los objetos-color, luces-color. El color se convierte en espacio-luz; ya no está anclado en la cosa misma ni en el soporte de gelatina que lo fija. Debido a la intermitencia cinematográfica, el color se desmaterializa.
El color pertenece más al espíritu que a la materia.
De hecho, revelo aquí uno de los rasgos fundamentales de los artistas que se interesan por el color: su posibilidad de trascender la materia para llegar al espíritu, a la mente.
El cine, considerado dentro de la categoría de las bellas artes, por esencia tiende a pertenecer a la mente más que a la materia.
El parpadeo luminoso de la proyección es independiente del soporte de gelatina que se somete a ese proceso. Por eso en Pictures presenté una película sin tira de película; era una proyección de varios filtros de gelatina de colores colocados delante de las lentes de dos proyectores e impactados de forma intermitente por la luz que provenía de ellos.

“I Have Always Been Attracted to Painting”: Handwritten Notes Taken to Answer a Friend’s Questions, Written in 1984.
Publicado en Senses of Cinema.

  • ACTS OF LIGHT: CIRCLES OF CONFUSION.  Bill Brand
  • BROADWAY 45 87. Tomonari Nishikawa.
  • COLOUR SEPARATION. Chris Welsby.
  • LA LUZ DEL SOL SOBRE EL MAR. Marta Lara.
  • SOURCES. Rose Lowder.
  • HOLON. Christian Lebrat  
 
24 de octubre, 2026.
Comisariado por Pablo Useros. 
Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes. 
Copias en 16mm procedentes de Lightcone y de Marta Lara.   


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C/ Ignacio Santos Viñuelas, 34. Madrid.


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